¿La lista de tareas está terminada? Ya ha escrito la siguiente. De vacaciones, planifica las visitas. El domingo por la noche, prepara el lunes. Conozca al Empujador — la voz que nuestra sociedad más recompensa... y menos cuestiona.
El Empujador es la voz del movimiento: hacer, avanzar, producir, mejorar. Odia el vacío, las pausas, el tiempo «perdido». Mide su valor por lo que usted logra. Gracias a él ha construido mucho — diplomas, carreras, proyectos, familias. Es a menudo la voz primaria de las personas dinámicas, fiables, apreciadas. Precisamente por eso nadie piensa en cuestionarlo.
Detrás de cada voz primaria poderosa se esconde su opuesta — renegada. Detrás del Empujador: el que querría no hacer nada, ser amado por lo que es y no por lo que hace. El Empujador teme que si usted se detiene, todo se derrumbe: la estima de los demás, su propio valor. Entonces acelera. El burn-out es a menudo la historia de un Empujador al que nadie escuchó nunca — hasta que el cuerpo cortó la corriente.
En sesión, el Empujador tiene la palabra — y tiene mucho que decir. Luego, desde otro lugar, habla el que está cansado. Sentir la diferencia entre los dos, físicamente, es a menudo una revelación. No se trata de despedir al Empujador: necesita su energía. Se trata de que USTED elija cuándo conduce — y cuándo descansa. Es el proceso del Ego Consciente: sentarse entre el acelerador y el freno, las manos por fin en el volante.